Vivir en un sitio que llamamos barrio no
significa que debamos comportarnos como vecinos sin cultura, educación o
valores. Es lamentable observar cómo personas inescrupulosas lanzan su basura a
las escaleras, caminos o zanjas; que luego la lluvia baja a las calles y
avenidas ensuciando más nuestra querida ciudad. Cuándo nos daremos cuenta de
que vivimos en un sitio hermoso, con una entrada (calle) iluminada, amplia y
una redoma despejada, a pesar de aquellos choferes (y en algunas casas) que escuchan
su música colocando las cornetas a todo volumen
sin darse cuenta que en muchas viviendas hay ancianos (as), niños y enfermos y que
ese volumen no es música, es ruido y contaminación sónica. Cerro Grande se caracteriza
por su gente alegre, trabajadora, entusiasta… Sólo debemos tomar conciencia de
ello y recordar que un sitio limpio, iluminado, con vecinos respetuosos y
llenos de valores es ideal para criar a nuestros hijos y vivir en armonía.
Recordemos que crecimos aquí, en este barrio, y que muchos participamos cuando chicos y más
jóvenes en las actividades que planificaba el Centro Cultural “Ven Conmigo”, de
una manera u otra todos, los de la parte alta y baja del barrio (la calle 5 de
julio), nos uníamos y hacíamos maravillas en pro de nuestra comunidad; ¡quién no recuerda una limpieza general para
celebrar el 5 de julio, o los talleres de creatividad infantil, actividades
religiosas y primeras comuniones, o las presentaciones de teatro y tantas otras
experiencias! Algunos ya han fallecido (QED) y otros se desviaron en el camino,
pero la mayoría de esos niños y jóvenes ahora son hombres y mujeres de bien, profesionales de la música, docentes,
excelentes padres y madres de familia, trabajadores honrados y pare usted de
contar… Habrá valido la pena haber vivido esas experiencias si en el presente
sembramos en nuestros hijos (las nuevas generaciones) valores como el respeto, amor al trabajo y
conciencia de que somos personas valiosas y con un gran potencial para
desarrollar durante toda la vida. ¡Andemos por el buen camino y hagamos la
diferencia!Espacio creado para recordar quienes somos, de dónde venimos… y el camino que seguimos
22 de agosto de 2012
Nuestro barrio
Vivir en un sitio que llamamos barrio no
significa que debamos comportarnos como vecinos sin cultura, educación o
valores. Es lamentable observar cómo personas inescrupulosas lanzan su basura a
las escaleras, caminos o zanjas; que luego la lluvia baja a las calles y
avenidas ensuciando más nuestra querida ciudad. Cuándo nos daremos cuenta de
que vivimos en un sitio hermoso, con una entrada (calle) iluminada, amplia y
una redoma despejada, a pesar de aquellos choferes (y en algunas casas) que escuchan
su música colocando las cornetas a todo volumen
sin darse cuenta que en muchas viviendas hay ancianos (as), niños y enfermos y que
ese volumen no es música, es ruido y contaminación sónica. Cerro Grande se caracteriza
por su gente alegre, trabajadora, entusiasta… Sólo debemos tomar conciencia de
ello y recordar que un sitio limpio, iluminado, con vecinos respetuosos y
llenos de valores es ideal para criar a nuestros hijos y vivir en armonía.
Recordemos que crecimos aquí, en este barrio, y que muchos participamos cuando chicos y más
jóvenes en las actividades que planificaba el Centro Cultural “Ven Conmigo”, de
una manera u otra todos, los de la parte alta y baja del barrio (la calle 5 de
julio), nos uníamos y hacíamos maravillas en pro de nuestra comunidad; ¡quién no recuerda una limpieza general para
celebrar el 5 de julio, o los talleres de creatividad infantil, actividades
religiosas y primeras comuniones, o las presentaciones de teatro y tantas otras
experiencias! Algunos ya han fallecido (QED) y otros se desviaron en el camino,
pero la mayoría de esos niños y jóvenes ahora son hombres y mujeres de bien, profesionales de la música, docentes,
excelentes padres y madres de familia, trabajadores honrados y pare usted de
contar… Habrá valido la pena haber vivido esas experiencias si en el presente
sembramos en nuestros hijos (las nuevas generaciones) valores como el respeto, amor al trabajo y
conciencia de que somos personas valiosas y con un gran potencial para
desarrollar durante toda la vida. ¡Andemos por el buen camino y hagamos la
diferencia!
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